El norte de Chile, especialmente la región de Antofagasta, posee un inmenso potencial solar que ha impulsado significativamente el desarrollo de la energía solar. Sin embargo, las condiciones extremas del Desierto de Atacama aceleran la degradación de los módulos fotovoltaicos (MFVs), cuestionando la confiabilidad de los estándares industriales actuales y resultando en una cantidad considerable de MFVs descartados prematuramente. Estos módulos, aún con una eficiencia reducida, tienen el potencial de ser reutilizados en diversas aplicaciones. Para explorar esta posibilidad, es crucial realizar pruebas no destructivas como la inspección visual, pruebas de aislación eléctrica, análisis de curvas I-V, termografía infrarroja, y electroluminiscencia para asegurar la calidad y seguridad de los MFVs. La Universidad de Antofagasta ha tomado la iniciativa con el proyecto Solar Circular, desarrollando procedimientos para diagnosticar y validar el uso de MFVs descartados. Además, se está trabajando en un sistema semiautomatizado que integra inteligencia computacional para realizar estas pruebas de manera más eficiente y económica. Este enfoque busca no solo reducir los tiempos y costos de análisis, sino también mejorar la precisión en la evaluación de los MFVs, contribuyendo significativamente al campo de la energía solar en condiciones desérticas.